Elegir un sistema

Errores al comprar un sistema de cámaras y cómo evitarlos

Los errores que hacen que un sistema de cámaras no sirva el día que lo necesitás, agrupados por etapa: al elegir el equipo, al configurarlo y al ubicarlo.

Publicado el · Equipo Ponécamaras

Los errores más caros al comprar cámaras no tienen que ver con la marca: son elegir por megapíxeles, grabar en un disco de computadora, dejar la contraseña de fábrica y apuntar las cámaras donde no se ve nada útil. Casi todos se evitan antes de comprar, con cinco preguntas al que te presupuesta, y cuestan poco o nada corregir si se detectan a tiempo.

¿Cuáles son los errores más comunes?

Los nueve errores que más arruinan un sistema de cámaras se dividen en tres momentos: al elegir el equipo, al configurarlo y al decidir dónde va cada cámara y el grabador. Ninguno se nota el día de la instalación. Se notan el día que buscás una grabación y no está, o está pero no se ve quién era.

  • Elegir la cámara por los megapíxeles.
  • Grabar en un disco de computadora.
  • Alimentar todas las cámaras con una sola fuente.
  • Usar la detección de movimiento común para grabar o avisar.
  • Quedarse con pocos días de grabación.
  • Dejar la contraseña de fábrica.
  • Apuntar la cámara al medio del patio.
  • Filmar la casa del vecino o la calle.
  • Dejar el grabador a la vista.

¿Qué errores se cometen al elegir el equipo?

Al elegir el equipo, el error típico es comparar cámaras por un número de la caja y no por lo que tienen que ver. Los otros dos son piezas baratas que nadie mira y que deciden si el sistema sigue grabando dentro de un año.

1. Comprar por megapíxeles

Más megapíxeles no garantizan reconocer una cara. Lo que importa es cuántos píxeles caen sobre esa cara, y eso depende de la distancia, del lente y del ángulo más que de la resolución total. Una cámara de 8 MP gran angular colgada en la esquina del terreno muestra todo el patio y a una persona de pocos píxeles de ancho.

Cómo evitarlo: definí primero qué tiene que ver cada cámara (identificar una cara en la puerta, ver un auto en el garaje, cubrir un lateral) y después la resolución y el lente. La explicación completa con distancias está en cuántos megapíxeles hacen falta para caras y matrículas.

2. Usar un disco de computadora

Un disco de escritorio está pensado para una PC que se usa unas horas y descansa. El grabador escribe video sin pausa, día y noche, y además con varias cámaras a la vez. Esos discos aguantan un tiempo y un día empiezan a saltear horas o el grabador los marca como dañados.

Cómo evitarlo: pedí que el presupuesto diga "disco de vigilancia" con su capacidad. Si el sistema ya está instalado, el menú de discos del grabador muestra el modelo; si es de PC, conviene cambiarlo antes de que falle.

3. Una sola fuente para todas las cámaras

Un transformador de 12 V con un cable que se abre en cuatro es barato y ordenado, pero concentra el riesgo: cuando se quema, el sistema queda ciego entero. Y la cámara más lejana recibe menos tensión que la más cercana, lo que se nota de noche, cuando el infrarrojo pide más corriente y la imagen parpadea o se reinicia.

Cómo evitarlo: en sistemas analógicos, fuentes individuales o una fuente centralizada con salidas protegidas por cámara. En sistemas IP, PoE desde el grabador o un switch, con una UPS que lo respalde. Qué más suele faltar en los equipos de caja lo detallamos en kit de cámaras o instalación profesional.

¿Qué errores se cometen al configurar el sistema?

Al configurar el sistema, los errores vienen de dejar todo como sale de fábrica. El grabador arranca grabando de una forma cualquiera, con alertas genéricas y con la clave que figura en el manual, y nadie vuelve a entrar al menú.

4. Confiar en la detección de movimiento común

La detección de movimiento clásica compara píxeles entre un cuadro y el siguiente. Cualquier cambio dispara: una sombra que se corre, la lluvia frente al infrarrojo, una planta con viento, los faros de un auto. Si el grabador graba solo con eso, llena el disco de nada; si avisa al celular, a los tres días apagás las notificaciones.

Cómo evitarlo: usá detección de personas y vehículos, que casi todos los grabadores actuales traen, con una zona marcada sobre el acceso. Y dejá grabación continua en las cámaras de entrada, así no dependés de que la detección acierte.

5. Quedarse con pocos días de grabación

Un sistema que guarda tres días sirve si revisás todo enseguida. Si el problema aparece el lunes y pasó el jueves anterior, ya se sobrescribió. Pasa mucho con grabadores de 8 cámaras y un disco de 1 TB, o con cámaras de 4 MP comprimiendo en H.264.

Cómo evitarlo: pedí que te digan cuántos días vas a tener y comprobalo a la semana buscando la grabación más vieja. La cuenta por disco, cámaras y resolución está en la tabla de días de grabación.

6. Dejar la contraseña de fábrica

Las contraseñas de fábrica de los grabadores están publicadas en los manuales y en listas que circulan por internet. En 2016, el malware Mirai infectó cientos de miles de cámaras y grabadores probando justamente esas claves, y los usó para lanzar ataques masivos. Un grabador con la clave original y acceso remoto es una puerta abierta a tu casa.

Cómo evitarlo: cambiá la clave de administrador el primer día, por una larga que no uses en otro lado, creá usuarios separados para quien mire las cámaras y mantené actualizado el firmware. Cómo se reparten esos usuarios en la app lo explicamos en cómo ver las cámaras en el celular.

¿Qué errores se cometen al ubicar las cámaras?

Al ubicar las cámaras, el error es pensar en cubrir superficie en lugar de cubrir lugares de paso. El terreno entero no importa tanto; importan los tres o cuatro puntos por donde alguien tiene que pasar sí o sí para entrar.

7. Apuntar al medio del patio

Una cámara en lo alto de la pared mirando el centro del fondo muestra el pasto, la parrilla y, si alguien cruza, una figura chica de espaldas. Quien entra salta un muro o abre un portón, y esos puntos quedan en el borde del cuadro, deformados por el gran angular.

Cómo evitarlo: apuntá a los accesos, portón, puerta, ventana del fondo, muro más bajo, a una altura de 2,5 a 3 metros, para que la cara quede de frente y no solo el pelo. El medio del patio se cubre con lo que sobra de esos ángulos.

8. Filmar al vecino o la calle

Una cámara que mira la ventana de al lado o la cuadra entera va contra lo que fijó la URCDP para el uso doméstico, y es la forma más rápida de pelearse con el de al lado. La Resolución 58/021 prohíbe captar la calle salvo la franja imprescindible de la entrada y pide enfocar el perímetro del hogar, no el de otros.

Cómo evitarlo: orientá las cámaras hacia adentro de tu terreno y usá la máscara de privacidad del grabador para tapar lo que igual entra en el cuadro. Qué dice la norma, con los textos oficiales, está en si es legal poner cámaras en tu casa.

9. Dejar el grabador a la vista

El grabador guarda toda la prueba. Si está en el estante del living, debajo del televisor, el que entra y lo ve se lo lleva, y con él se va la grabación de su propia entrada. Es un error que sale caro justo en el caso para el que pusiste las cámaras.

Cómo evitarlo: ubicá el grabador en un lugar cerrado y ventilado, un placard, un altillo o un mueble con puerta, conectado a una UPS. Y activá la subida de alertas o clips al celular, así queda algo guardado afuera aunque el equipo desaparezca.

¿Qué preguntar antes de aceptar un presupuesto?

Con cinco preguntas se detectan casi todos estos errores antes de pagar. Si quien te presupuesta no las puede contestar con precisión, ahí tenés la respuesta.

  • ¿Qué tiene que ver cada cámara, y a qué distancia va a estar de ese punto?
  • ¿El disco es de vigilancia? ¿De qué capacidad, y cuántos días voy a tener con esa configuración?
  • ¿Cómo se alimentan las cámaras, y qué pasa si se corta la luz?
  • ¿Qué detección usa el grabador para grabar y para avisar?
  • ¿Dónde va el grabador, y quién queda con la contraseña de administrador?

En Ponécamaras respondemos estas cinco preguntas por escrito en cada presupuesto de cámaras para casas y comercios. El detalle de qué mueve el precio está en la página de precios.

Fuentes

Seguir leyendo

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si mi grabador tiene un disco de vigilancia?

Entrá al menú de almacenamiento o discos del grabador y anotá el modelo que aparece. Buscando ese modelo vas a ver si el fabricante lo vende como disco de vigilancia o como disco de escritorio.

¿Cada cuánto conviene cambiar la contraseña del grabador?

Lo que no puede faltar es cambiar la de fábrica el primer día. Después, cada vez que alguien que la conocía deja de necesitarla, como un empleado o un técnico. Si cada persona tiene su propio usuario, alcanza con dar de baja ese usuario.

¿A qué altura se pone una cámara para ver caras?

Entre 2,5 y 3 metros, apuntando a un punto de paso obligado como la puerta o el portón. Más alto, la cámara queda fuera del alcance de la mano pero ve la cabeza desde arriba y no la cara.

¿Sirve poner una cámara falsa?

Disuade a alguno, pero no graba nada. Y quien sabe mirar las reconoce por la falta de cable o de infrarrojo encendido de noche. Si el presupuesto es corto, rinde más una cámara real en el acceso principal.

¿Qué hago si ya compré un sistema con varios de estos errores?

La mayoría se corrige sin cambiar todo: cambiar el disco, poner fuentes individuales, reorientar cámaras, activar la detección de personas y cambiar la contraseña. Lo único que suele obligar a cambiar equipo es un grabador que no soporta H.265 ni detección de personas.

¿Querés que revisemos tu presupuesto o tu sistema?

Mandanos el presupuesto que te pasaron o fotos de tu instalación y te decimos cuáles de estos errores tiene y cómo corregirlos.